conservar fresas

Como conservar las fresas y fresones

Con la llegada de la primavera podemos aprovechar al máximo la temporada de fresas y fresones, frutas ideales para lucirse en todos nuestros postres. Para ello os vamos a ayudar con varios consejos sobre cómo comprar y conservar las fresas ya que se trata de una fruta muy perecedera.

Consejos para comprar fresas:
  • El primer consejo para comprar fresas es que las compréis a granel. De este modo podréis comprar sólo la cantidad que vayáis a consumir, y siempre lo más frescas posible. Además, se ahorrará en plástico, incluso se pueden evitar las bolsas de plástico ligeras.
  • Como es una fruta no climatérica (significa que no tiene la capacidad de seguir madurando postcosecha). Debe tener el aroma y el color de la fruta madura, rojo brillante. No se deben elegir las fresas que tengan zonas verdes, algo pálida o rojo oscuro por exceso de madurez.
  • Las fresas deben mantener su pedúnculo. No deben presentar golpes, ni cortes, ni deben desprender jugo, y mucho menos tener presencia de hongos (parte de esto no se puede ver cuando se compran las bandejas de dos kilos, en las que la fruta está amontonada).
Consejos para conservar fresas:
  • Una vez en casa, hay que dar un repaso a las fresas que se han comprado para desechar alguna que pudiera estar en mal estado. Si no se separa de la fruta sana, acelerará su deterioro.
  • Las fresas no hay que lavarlas antes de guardarlas. Ganan humedad, pierden aroma y sabor. Así que lo único que hay que hacer es pasarlas a un recipiente en el que haya suficiente capacidad para poner todas las fresas en una capa. Tapar el recipiente con film transparente al que se le practicarán unos agujeros para que la fruta respire.
  • Si se van a consumir las fresas el mismo día no hace falta guardarlas en el frigorífico (en la parte más alta o en el cajón de la fruta). Si son para comerlas al día siguiente, sí será necesario conservarlas en frío.
  • Cuando se vayan a consumir, si están en el frigorífico deberán sacarse al menos una hora antes para que estén a temperatura ambiente y se pueda apreciar su aroma y su sabor. Y sólo momentos antes de comerlas, si se van a comer al natural, es cuando se deben lavar y retirar el pedúnculo
  • Si no se van a consumir en tres-cinco días, será necesario congelarlas (limpiando bien la fruta, y una vez seca, ponerla en una bandeja bien extendida, sin amontonarse unas sobre otras. Una vez congelada se podrá pasar a una bolsa o taper y vuelta al congelador) o hacer alguna receta con ellas que implique el cocinado, por ejemplo, una mermelada, un coulis, etc.

Disfruta de la fruta de temporada por excelencia!.

Que aproveche!.